ECONOMIA
Lácteos Verónica entró en concurso preventivo con 829 acreedores y diez meses de sueldos adeudados
La Justicia comercial decretó la apertura del concurso preventivo de acreedores de Lácteos Verónica, una de las empresas emblemáticas de la cuenca lechera, que arrastra una profunda crisis financiera.

La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, a cargo del juez subrogante Horacio Robledo. La firma, propiedad de la familia Espiñeira, había pedido el inicio del proceso a fines de agosto. Por la magnitud de su pasivo y los cerca de 829 acreedores denunciados por la propia compañía, el caso fue encuadrado como Gran Concurso.
Según los registros del Banco Central, la empresa tiene una deuda bancaria de $3931 millones y 3476 cheques rechazados por más de $12.683 millones. Además, enfrenta más de 20 pedidos de quiebra de proveedores y prestadores.
Desde enero, Lácteos Verónica frenó por completo la actividad en sus tres plantas santafesinas, ubicadas en Suardi, Clason y Lehmann. La empresa llegó a tener 700 empleados y hoy cuenta con unos 360 trabajadores, que acumulan diez meses de salarios adeudados.
La única planta con algo de actividad es la de Suardi, donde un grupo reducido de operarios trabaja a fasón para la cordobesa Copalac. En los últimos días trascendió la posibilidad de reactivar la de Lehmann con un acuerdo similar con Santa Clara para producir leche en polvo.
La compañía también tenía precontratos para vender las plantas de Suardi y Clason a Cotalac y Lacterra, respectivamente, cuya viabilidad deberá resolverse dentro del concurso.