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Un experto forense analizó las notas manuscritas de Lucy Letby, la «asesina serial de bebés»: la mención a su presunto novio, un doctor casado que murió tres años después del juicio
«Soy mala, yo hice esto», «Yo los maté», «No soy lo suficientemente buena para cuidarlos porque soy una persona horrible», son algunas de las estremecedoras frases que escribió Lucy Letby en las notas manuscritas que encontraron en su casa el mismo día que fue arrestada y posteriormente condenada como la mayor asesina serial de bebés del Reino Unido.

En 2023 esa fue una de las pruebas más concretas y devastadoras que los fiscales admitieron como una confesión en el juicio penal de Letby.
La enfermera británica, que entonces tenía 33 años, fue acusada del asesinato de siete bebés y el intento de asesinato de otros siete, cometidos en el Hospital Countess of Chester entre junio de 2015 y junio de 2016.
Desde entonces cumple las 15 cadenas perpetuas a las que fue sentenciada. Aunque siempre mantuvo su inocencia, el tribunal escuchó a expertos forenses argumentar que Letby atacó a los bebés a su cargo, inyectándoles aire en la sangre y el estómago para provocarles embolias, sobrealimentándolos con leche y envenenándolos con insulina.
Buscan impugnar las notas manuscritas de Lucy Letby
El diario británico The Sun estrenó un documental en septiembre último, tras seguir en paralelo la nueva investigación que se hizo sobre el caso, a casi una década de los devastadores hechos.
El psicólogo forense Gisli Gudjonsson, considerado una de las mayores autoridades mundiales en la psicología de las confesiones, declaró ante ese medio que las palabras escritas por Letby «no deben interpretase literalmente como una confesión de asesinato».
Su trabajo ha sido influyente en algunos de los casos de errores judiciales más notorios de Gran Bretaña y desarrolló las Escalas de Sugestionabilidad de Gudjonsson, utilizadas internacionalmente para evaluar la vulnerabilidad durante los interrogatorios.
“Cuando analizamos la nota, es muy importante considerarla en su conjunto. No podemos limitarnos a fijarnos en una o dos palabras», manifestó.
Gudjonsson elaboró un informe pericial para la defensa de Letby, con el fin de presentarlo ante la Comisión de Revisión de Casos Penales (CCRC).
El objetivo principal es impugnar la validez de las notas manuscritas encontradas en casa de Letby. «Si la defensa me hubiera consultado, le habría dicho que cuestionara la admisibilidad de esa nota», aseguró el psicólogo forense.
También indicó que en muchos casos la sugestión y las presiones psicológicas pueden llevar a las personas a hacer declaraciones aparentemente incriminatorias.
«Las notas contenían declaraciones aparentemente incriminatorias junto con una gran cantidad de otros escritos fragmentados y contradictorios, entre ellos también decía: ‘No he hecho nada malo’, ‘calumnia’, ‘discriminación’ y ya no puedo más’», manifestó Gudjonsson.
Parte de la nueva investigación consistió en examinar la respuesta del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y analizar si el personal directivo debería haber actuado de manera diferente cuando surgieron sospechas del comportamiento de Letby, quien había comenzado a trabajar en la institución en 2011 y su legajo no registraba objeciones.
Hace una semana se dieron a las 100 páginas del informe de la investigación, que fue compartido por la BBC. El abogado de la exenfermera, Mark McDonald, habló con ese medio y aseguró que estaba conforme con las pericias.
«Tengo informes de psicólogos sobre lo que se presentó al jurado como una confesión. No fue una confesión en absoluto; tengo informes de obstetricia que hablan de algunas de las lesiones que supuestamente ocurrieron y que se presentaron al jurado como lesiones graves; no lo fueron en absoluto», declaró McDonald..
El letrado indicó que como parte de la investigación se solicitó a 37 enfermeras y matronas del Hospital Countess que respondieran a una serie de preguntas.
«¿Tenía alguna inquietud o sospecha sobre la conducta de Lucy Letby?», fue una de las preguntas de los cuestionarios. «Todas, excepto dos, respondieron que no», reveló.
Una de las enfermeras declaró que no recordaba que Letby mostrara emoción alguna cuando fallecían bebés en la unidad de neonatología y la otra indicó que Letby «se involucraba con más bebés de los necesarios».
«Lucy no cometió ningún delito. Si hubiera habido cámaras de seguridad, las imágenes habrían demostrado su inocencia», respondió una enfermera que llevaba 36 años trabajando en la unidad.
Para McDonald, la nueva información podría tener implicancia en la situación legal de la exenfermera: «Ahora contamos con pruebas aportadas por 14 expertos internacionales de renombre en insulina, endocrinología y medicina de laboratorio que socavan fundamentalmente las pruebas científicas en las que se basó el juicio».
«La fuerza de la nueva evidencia radica en su amplitud y convergencia, ya que expertos independientes de diferentes disciplinas y jurisdicciones identificaron problemas fundamentales con la base científica sobre la cual se invitó al jurado a concluir que los bebés ‘F’ y ‘L’ habían sido envenenados deliberadamente», afirmó el letrado.
Sin embargo, la investigación no tiene ninguna relación directa con las condenas de Letby, que ya han sido examinadas más de una vez por el Tribunal de Apelación y se han rechazado dos recursos de apelación.
Recientemente el abogado de la exenfermera presentó un último recurso legal, un documento para exigirle a la Comisión de Revisión de Casos Penales del Reino Unido (CCRC) que investigara posibles errores judiciales en el juzgamiento a Letby.
La misteriosa muerte del presunto «novio» de Lucy Letby, un pediatra casado y con dos hijos
En aquellas notas manuscritas de Letby se repetía un nombre, el del doctor Mark Deakin , de 53 años y natural de Winsford, Cheshire, incluyendo varias referencias románticas, como la frase «el amor era todo lo que necesitábamos».
Durante su juicio en el Tribunal de la Corona de Manchester, Letby rompió en llanto e intentó abandonar el banquillo de los acusados cuando el hombre casado y padre de dos hijos subió al estrado como testigo y respondió preguntas.
El Dr. Deakin había apoyado a Letby en su queja contra su traslado de la unidad neonatal a tareas no relacionadas con pacientes a partir de julio de 2016 y también había organizado una serie de «visitas de observación» de Letby al Hospital Infantil Alder Hey de Liverpool al año siguiente, cuando trabajaba allí como consultor interino.
Las pruebas recabadas en la investigación pública revelaron que ambos intercambiaron 1.355 mensajes en mensajes privados de Facebook durante tres meses.
Letby declaró ante el jurado que ambos se veían fuera del trabajo, pero negó que mantuvieran una relación sentimental y sostuvo que el Dr. Deakin era simplemente un «amigo de confianza».
La madre de uno de los bebés N, víctima del intento de asesinato de Letby, presentó una queja contra el Dr. Deakin ante el Alder Hey Children’s NHS Foundation Trust, hospital al que se trasladó definitivamente desde el Countess of Chester, y alegó que el doctor había compartido información confidencial sobre su hijo con Letby.
Ni en el juicio, ni en la nueva investigación, donde el doctor prestó declaración, se le preguntó si había mantenido una relación sentimental con Letby. Esta vez declaró que la exenfermera lo había «engañado y tal vez manipulado» para que le diera información sobre los bebés.
Al Dr. Deakin se le había concedido el anonimato de por vida cuando testificó en el juicio de Letby, pero las restricciones a la información se levantaron a principios de este mes tras su repentina muerte.
Deakin fue despedido por falta grave el 23 de junio y al día siguiente fue encontrado inconsciente en su auto en un centro comercial a unos 32 kilómetros de su casa.
Fue trasladado de urgencia al hospital, donde falleció nueve días después, el 3 de julio. La jueza forense principal de Cheshire, Jacqueline Devonish, programó una investigación completa para febrero de 2027.
La oficial forense Amanda Edgar dijo que se estaba llevando a cabo una investigación «debido a que hay motivos para sospechar que las circunstancias de la muerte del Dr. Deakin no son naturales».
Devonish aplazó la audiencia en Warrington para que se lleve a cabo una revisión previa a la investigación judicial el 22 de enero. La investigación completa está prevista para los días 23 y 24 de febrero del próximo año.